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Fundidora 3x3: El elefante no ha muerto aún


El cierre de Fundidora correspondió a una reconfiguración del sector productivo de la ciudad. El 9 de mayo de 1986, miles de familias regiomontanas perdieron no solamente su principal sustento sino una identidad laboral que los había ubicado en la ciudad por más de ocho décadas. Los trabajadores de Fundidora Monterrey estuvieron insertos como parte de la primera gran oleada de desarrollado industrial del país generada durante el porfiriato, coadyuvando de manera importante para que Nuevo León transitara de una entidad agrícola a una metrópoli industrial. Durante este proceso lograron establecer lazos de integración y solidaridad que los caracterizarían de entre otros gremios de trabajadores. Con el fin de la empresa los ahora ex-trabajadores lidiaron de distintas maneras con la inestabilidad, la informalidad y el autoempleo (Martínez, 2009). Hoy en día reconocemos una comunidad de ex-trabajadores de “última generación” compuesta por los otrora obreros y empleados (ingenieros y personal administrativo) que comparten una identidad cultural afectada por el declive de Fundidora.

Un tema recurrente dentro el trabajo académico es la necesidad del rescate del patrimonio intangible de la industria, el cual tiene que ver con las memorias y experiencias de los trabajos, quienes desde su subjetividad cargan de sentido humano a los espacios fabriles que se yerguen en la ciudad. Así, las viejas naves y chimeneas adquieren una dimensión completamente distinta cuando se sabe que allí se conocieron dos amigos de toda la vida, que allí bautizaron a un compañero con un apodo vitalicio o que en esos lugares se apagaron muchas vidas en el cumplimiento de sus labores. En este tenor y con el consejo de Wenceslao Ceballos y el apoyo otorgado por el PADID 2015 optamos por articular un proyecto interdisciplinario que vinculara a artistas locales, así como investigadores de ciencias sociales y los ex-trabajadores de Fundidora.

Fundidora 3x3 se creó como un laboratorio interdisciplinario de arte comunitario enfocado en la cada vez más reducida comunidad de ex-trabajadores de Fundidora Monterrey después de 30 años de la clausura de esta importante empresa. De esta manera, nos decidimos a abordar los métodos del arte comunitario de manera interdisciplinaria con sesiones teórico-prácticas a través de las cuales se configuraron y documentaron los procesos participativos entre ex-trabajadores, artistas y académicos a la par que se generaron nuevas formas de producción cultural y saberes compartidos que forman parte del patrimonio intangible del estado. Para ello fue necesario contar con la participación de especialistas que desde las artes y las ciencias sociales propusieron mecanismos para el rescate y vinculación de comunidades específicas en determinados contextos socioculturales en un proceso de investigación a través de la producción artística interdisciplinaria.

El laboratorio de arte comunitario se sostiene en la definición que hace Alfredo Palacios Garrido, investigador de la Universidad de Alcalá, que define el arte comunitario dentro de una genealogía del arte público, ya que el arte comunitario sería el origen del “arte público de nuevo género” (Lazy, 1995) y en general de lo que podemos denominar arte público crítico y prácticas artísticas colaborativas. Dentro del laboratorio de arte comunitario, según Palacios Garrido, es importante documentar y evaluar los procesos, metodologías, recorridos y conexiones de los implicados en cualquier proyecto de arte comunitario. La creación del laboratorio de arte comunitario permitió no solo a los ex-trabajadores de Fundidora, sino a la comunidad artística y académica encontrar mecanismos de vinculación, interacción e intervención interdisciplinarios enfocados en el patrimonio intangible de la ciudad. También facilitó a los ex-trabajadores la creación de estrategias de re-apropiación1 del espacio que hoy ocupa el Parque Fundidora por medio del arte comunitario, mientras que los artistas y académicos actuaron como capacitadores y vinculadores para potenciar dichas estrategias.

De esta manera el laboratorio culminó con el evento “Fundidora 3X3. Tres voces. Tres décadas” que se llevó a cabo en la Escuela Adolfo Prieto el día 8 de mayo de 2016, el cual reunió a más de 200 personas con motivo de la conmemoración del 30 aniversario del cierre de Fundidora. Durante el evento se presentaron los proyectos audiovisuales que han sido recopilados en esta página. Cabe mencionar que fuimos testigos desde un principio del afán de reivindicación de un grupo de trabajadores que a 30 años del cierre siguen cargando con el estigma de haber atentado en contra de la “cultura del trabajo” de la gran industria regiomontana y han sido resignificados con su antítesis: “Fundidora quebró por culpa de los obreros flojos, sindicalistas e improductivos”. La macabra construcción de la opinión pública fue una proeza de la maquinaria mediática que se perfeccionó hasta llegar a formar parte del discurso histórico de la ciudad. De una parte de la ciudad. Allá en La Estancia, donde tuvo lugar la primera reunión de trabajo, pudimos constatar que esos trabajadores que teníamos frente a nosotros, junto con sus familias, sostienen con orgullo las raíces metalúrgicas de la ciudad.

Consideramos que dadas las condiciones actuales de la ciudad, y de los trabajadores inmersos en ella, es de suma importancia retomar las historias de aquellos que hemos pretendido olvidar en aras de la trampa de la modernidad a pesar de todo y todos. Al final de este trayecto, nosotros, los más jóvenes, nos hemos detenido a preguntar una y otra vez si ante la incertidumbre laboral que nos azora a todos, aquellas prácticas colaborativas y organizacionales de las que escuchamos una y mil anécdotas son nuestra única defensa viable ante el futuro.

Bienvenidos.


1* Se plantea como re-apropiación debido a que en el caso de los ex-trabajadores el espacio que hoy ocupa el Parque Fundidora en algún momento se trató del mismo espacio de trabajo, convivencia y recreación tanto para ellos como para sus familias.



Bibliografía

Lacy, S. (ed.) (1995): Mapping the Terrain: New Genre Public Art. Seattle, BayPress

Martínez Silva, Eleocadio. Convertirse en ex obreros. La experiencia de los ex fundidores de Monterrey Estudios Sociológicos [en línea] 2009, XXVII (Septiembre-Diciembre): [Fecha de consulta: 26 de agosto de 2015] Disponible en: ISSN 0185-4186 

Palacios Garrido, Alfredo. El arte comunitario: origen y evolución de las prácticas artísticas colaborativas, en línea, 2009[Fecha de consulta: 26 de agosto de 2015] Disponible en:http://www.ub.edu/hsctreballsocial/sites/default/files/pdfs/recursos/palacios_arte_comunitario_origenes.pdf